Instalación trifásica o monofásica, ¿Cuál me conviene?

Saber cuál de los dos tipos de instalación tienes en tu vivienda o negocio te ayudará a determinar qué potencia es la más apta para contratar y así poder ahorrarte unos euros en tus facturas.
Instalación trifásica o monofásica, ¿Cuál me conviene?
Elegir una tarifa de luz no es lo único que puede ayudarte a ahorrar dinero en la factura del hogar. También lo es saber qué tipo de instalación eléctrica tienes — trifásica o monofásica—. En el artículo de hoy te contamos qué diferencias existen y cuál es la que más te conviene según tus necesidades.

Índice de contenidos

Instalación trifásica y monofásica, ¿Qué es?

Existen dos tipos de instalaciones eléctricas: trifásicas y monofásicas.
Las monofásicas, como su nombre lo dice, cuentan con una sola fase de corriente alterna. Esta es la instalación habitual para viviendas con una tensión de 230 voltios, una potencia máxima de 14,49kW y permiten controlar el uso de la potencia eléctrica.
La trifásica consta de tres fases con una potencia de 15kW y 400V de tensión siendo la instalación más usada para fábricas e industrias.
Para saber cuál de las dos tienes puedes dirigirte al cuadro eléctrico y revisarlo. Si tienes un dispositivo doble significará que tu instalación es monofásica y si tienes un dispositivo triple será trifásica.

¿Cuál es la diferencia entre monofásico y trifásico?

Como ya hemos dicho, las monofásicas son el estándar en viviendas —menos de 15kW y 230V— mientras que las trifásicas son el estándar para fábricas y empresas —más de 15kW y 400V—.
Un punto importante es que las instalaciones monofásicas son más baratas, además de ser más fácil controlar su uso ya que al haber solo una fase la potencia se distribuye igual para todos los aparatos.
El alquiler del contador es mucho más barato que el de un contador trifásico. También tenemos más tramos de potencia para elegir y muchas tarifas en el mercado para escoger.
Esto no es así con una instalación trifásica, donde el ICP podría saltar con más facilidad debido a que la potencia de tres está unido en uno. A eso debemos sumar el alto coste del contador y las bajas opciones de tramos de potencias, recordando siempre que necesitamos más potencia que con una instalación monofásica.

¿Qué instalación eléctrica me conviene?

Si vas a realizar la instalación para una vivienda en la que tu consumo habitual no sea muy elevado y tu prioridad es el ahorro energético, lo mejor es elegir monofásico.
En cambio, si buscas una instalación para tu empresa o industria, tu vivienda se encuentra muy alejada de la red eléctrica —en zonas rurales— o tienes muchos aparatos de gran consumo conectados a la vez, una instalación trifásica es para ti.

¿Se puede cambiar la instalación?

Es posible pero, ¿te compensa? Realizar el cambio de la instalación requeriría montar un nuevo boletín eléctrico, el cual tendremos que mandar a la distribuidora para que nos cambie el contador. El total suele rondar entre 350€ y 500€. 
Ahora que ya sabes cuál es la diferencia entre monofásico y trifásico, puedes aprovechar tu instalación para sacarle el mejor partido y ahorrar más a final de mes. Si aún tienes dudas, siempre puedes contactar con nuestros expertos para que puedan asesorarte en tu decisión, ya sea trifásico o monofásico.