Cambiar la tarifa de luz ¿es posible en un piso de alquiler?

Para contratar la tarifa que mejor se ajuste a tus necesidades de consumo cuando habitas un piso de alquiler deberás cambiar la titularidad del suministro. Síguenos, te explicamos todos los trámite.
Cambiar la tarifa de luz ¿es posible en un piso de alquiler?
En la actualidad, el alquiler de pisos como alternativa a la compra de viviendas está a la orden del día. Esto puede responder a varios motivos: que seas joven o estudiante —o ambas—, que tu trabajo o tu modo de vida requiera cambiar constantemente de ciudad o país, que tu sueldo no sea suficiente para sostener una hipoteca, y otra larga serie de etcéteras y razones socioeconómicas y culturales.

La titularidad del contrato

Sea por el motivo que sea, si te dispones a alquilar una vivienda, es necesario que conozcas desde el principio el estado de los suministros asociados a tu futuro hogar, siendo uno de los más importantes el suministro de luz. Para ello debemos tomar la última factura de la luz y fijarnos en el tipo de tarifa, la potencia contratada y el consumo. También conviene anotar los kWh que muestre el contador para asegurarnos de que lo que nos van a cobrar a nosotros no corresponde al consumo del anterior inquilino.
Es muy común que la tarifa de luz esté a nombre del casero o propietario aunque la factura se domicilie a la cuenta bancaria del inquilino. No obstante, lo más beneficioso para ambas partes —y necesario para que el inquilino realice cualquier cambio en el suministro que considere oportuno— es que el contrato de suministro esté a nombre del habitante del piso. De este modo, el inquilino podrá llevar a cabo todas las gestiones y cambios que considere necesarios para ajustar el suministro de luz a sus hábitos de consumo y el casero no será responsable frente a la comercializadora en caso de impagos.
Además, en aquellos casos en los que el piso alquilado ha estado mucho tiempo deshabitado, es muy común que el propietario tenga contratada una tarifa plana o una destina a un consumo mínimo. Seguramente este tipo de tarifas no se adapten a nuestros hábitos y nos salgan muy caras.
En definitiva, para cambiar el contrato de luz en un piso de alquiler, lo primero es cambiar la titularidad, y para ello necesitaremos ponernos en contacto con la comercializadora y aportar una serie de datos tales como:

  • Los datos del titular del suministro.
  • Los datos del nuevo titular. La dirección de la vivienda.
  • La potencia contratada.
  • El Código Universal del Punto de Suministro o CUPS.
  • La cuenta bancaria en la que se domicilian las facturas de la tarifa de luz.
  • Es posible que, además, la comercializadora te pida la autorización firmada del antiguo titular del contrato.

El trámite del cambio de titularidad es completamente gratuito y tiene un periodo de 15 a 20 días hábiles para hacerse completamente patente. Sin embargo, es muy importante no confundir el cambio de titularidad con el traspaso del contrato. Si elegimos lo último, nos haríamos responsables de las deudas pendientes que no hubiesen abonado el anterior inquilino o propietario.

Una nueva comercializadora, una nueva tarifa

Una vez que ya somos titulares, podemos cambiar el contrato de luz en un piso de alquiler eligiendo una nueva tarifa, modificando la potencia contratada o incluso cambiándonos de compañía eléctrica.
Para elegir la tarifa de luz más adecuada a nuestro hábitos de consumo sin pagar un precio desorbitado mes a mes, lo más recomendable es utilizar los comparadores de luz, herramientas online capaces de comparar entre todas las ofertas de las comercializadoras eléctricas más competentes y mostrarnos el resultado que mejor se ajuste a nuestras necesidades.
Por ello, si vas a mudarte, te animamos a que hables con tu casero, seas consciente de todas las características del suministro eléctrico y pongas el suministro a tu nombre para ser capaces de cambiar el contrato de luz en el piso de alquiler.