Pobreza energética: ¿Qué es y cuáles son sus consecuencias?

Con motivo de la Semana Europea contra la Pobreza Energética, hacemos un repaso de la situación actual de España, las causas y consecuencias de este fenómeno y sus posibles soluciones. 
Pobreza energética: ¿Qué es y cuáles son sus consecuencias?
Que una persona tenga que escoger entre alimentarse o calentar su casa es la descripción ideal para poder entender el concepto de pobreza energética que afecta a 1,5 millones de hogares en la población española. Por esta razón, es importante saber cuáles son sus causas y sus posibles soluciones.

Índice de contenidos

¿Qué es la pobreza energética?

La pobreza energética es definida por la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), como la incapacidad de un hogar de satisfacer una cantidad mínima de servicios de la energía para sus necesidad básicas. Para ser más específicos, aparece cuando el gasto energético — luz, agua y gas— supera el 10% de sus ingresos mensuales.
¿Lo quieres más claro? A efectos prácticos, el 8,3% de la población española —cifra 2019— encuentra problemas a la hora de calentar el agua para la ducha, de cocinar o de combatir las altas temperaturas en verano. Porque la pobreza energética va más allá del frío.
Es verdad que el invierno es la temporada donde la situación cobra más gravedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre un 30% y 50% de las muertes prematuras que ocurren en las temporadas invernales son causadas por la insuficiencia de climatización en los hogares, aproximadamente unas 7.100 muertes anuales — dato prepandemia—.

Causas de la pobreza energética

La pobreza energética es el resultado de la suma de tres factores principalmente: remuneraciones salariales insuficientes para cubrir las necesidades básicas; los altos precios de la electricidad — que no está establecida como un derecho, sino como un producto— y la ineficiencia energética en las viviendas.

Consecuencias de la pobreza energética

Las principales consecuencias de la pobreza energética radican en la salud de las personas que la padecen. Vivir en un lugar con temperaturas bajas por un tiempo prolongado conlleva al desarrollo de enfermedades tanto físicas como mentales — asma, reumatismo, ansiedad, entre otras —.
Sin embargo, hay dos grupos sociales más vulnerables:

  • Familias monoparentales: Si bien la palabra monoparental hace referencia a familias formadas por uno de los padres, aquí la relación hay que establecerla con el género, pues según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 83% de los hogares afectados tiene una mujer al frente
  • Personas mayores: Es una de las poblaciones más vulnerables y está en aumento ya que están envejeciendo al mismo tiempo que disminuye la tasa de natalidad.

Sumado a los problemas de salud están los riesgos ambientales y el aumento del CO2 generado por sistemas de calefacción ineficientes y contaminantes y la dificultad para tener una vida digna en donde las personas deban disminuir sus gastos de necesidades básicas como la alimentación y la educación para poder pagar sus facturas.
Aún no hay datos de lo que ha supuesto el invierno en pandemia, pero hay una gran probabilidad de que las cifras de pobreza energética aumenten drásticamente. Esta afirmación es posible ya que las solicitudes del bono social eléctrico han crecido a un ritmo de 200 peticiones al día haciendo que para finales de agosto de 2020 se superarán los 1,3 millones de beneficiarios, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

¿Cómo se mide la pobreza energética?

Si no sabes si tu hogar padece pobreza energética, ten en cuenta estos valores que establece la OMS respecto a la temperatura de tu vivienda.

  • La temperatura ideal de una vivienda debe estar en 18º promedio.
  • Las temperaturas inferiores a 16º pueden conllevar problemas respiratorios
  • Las temperaturas inferiores a 12º puede producir problemas cardiovasculares
  • Vivir por debajo de los 6º de forma continua, puede generar hipotermia.

En la última década la pobreza energética no ha parado de aumentar debido a factores como la crisis económica y la pandemia. Además, es importante mencionar que España es el país de Europa con la factura de energía doméstica más cara del mercado.

Soluciones a la pobreza energética

Como lo mencionamos anteriormente, el bono social eléctrico es una de las medidas adoptadas por el gobierno para disminuir la pobreza energética en el país. Sin embargo, esto no es suficiente ya que deja por fuera de este beneficio a aquellas personas que se encuentran en situación irregular, invisibilizándolas y quitándoles la posibilidad de una mejor calidad de vida.
Por parte de Acis Energía, queremos darte algunos consejos que te pueden ser útiles para prevenir la pobreza energética.

  • Optimiza tus facturas: Ajusta el término de tu potencia eléctrica a tu consumo real y evita pagar tarifas que no correspondan con tu gasto mensual de energía.
  • Utiliza tus electrodomésticos en la discriminación horaria con menor valor y evita el consumo fantasma. Recuerda que este 2021 traerá consigo modificaciones en su factura.
  • Usa energía renovable: Es una fuente limpia, responsable con el medioambiente y cada vez más accesible para todos. En Acis Energía te ofrecemos Ecoluz, la tarifa de luz renovable con un precio imbatible.

Si tú también quieres contribuir a conseguir un mundo mejor contáctanos, estaremos encantados de ayudarte a ahorrar.
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