Soccket Ball: el balón que genera energía «a patadas»

¿Imaginabas semejante invento? Generar electricidad mientras disfrutas de un partido. En las zonas más remotas donde la energía es casi un privilegio, esta pelota lleva luz.
Soccket Ball: el balón que genera energía «a patadas»
En la actualidad, nos encontramos en un momento crucial en lo que a fuentes de energía se refiere. El fin de los combustibles fósiles y los daños que estos han provocado en el medioambiente han abandonado el plano de las ideas y están cada día más presentes en nuestra realidad: calentamiento global, extinción de especies animales, subida del nivel del mar, etc.
Si queremos seguir avanzando, tenemos que abandonar el desarrollo del beneficio inmediato, aquel que arrampla con valiosos recursos naturales y no tiene en cuenta las consecuencias futuras, y optar por uno más sostenible.
Es necesario un desarrollo sostenible que cambie el paradigma de las fuentes de energía y, sobre todo, solucione la brecha energética que existe entre los países del primer mundo y aquellos en vías de desarrollo. Por suerte, hay millares de mentes que se preocupan por estas problemáticas y son capaces de desarrollar soluciones tan ingeniosas como «verdes». Uno de los últimos casos es el de Jessica Matthews, su equipo y la Soccket Ball.

¿Qué es la Soccket Ball?

La Soccket Ball es un balón de juguete desarrollado por Jessica Matthews y su equipo, una pelota capaz de transformar la energía del movimiento y de los golpes en electricidad. Este juguete se desarrolló pensando especialmente en aquellos niños que viven en zonas alejadas que el suministro eléctrico tradicional es incapaz de alcanzar.
Tras un largo día jugando, estos pequeños pueden utilizar el energía almacenada para hacer sus tareas escolares o leer sin que la falta de luz les suponga ningún impedimento. Y es que media hora jugando al fútbol equivaldría a tres horas de suministro de luz.
La Soccket Ball no se detiene ahí. Desde Uncharted Play, afirmaron que modificarían el balón para añadirle un adaptador que permitiese cargar dispositivos como teléfonos móviles y un medidor para conocer la cantidad de energía almacenada y disponible.
La idea tras la Soccket Ball surgió cuando Jessica viajó hasta Nigeria para la boda de su tía y, en mitad de la celebración, sufrieron un apagón de luz. La energía se restauró pero gracias a un ruidoso motor que despedía una molesta y densa humareda.
Tras esta experiencia, la licenciada en Harvard no solo desarrolló la Soccket Ball; además, fundó Uncharted Play, una compañía dedicada a diseñar y producir juguetes que, al igual que este milagroso balón, sean capaces de generar y aprovechar la energía —como una comba que también aprovecha la energía cinética del movimiento—.
El proyecto de Jessica fue posible gracias a su campaña de Kickstarter, método por el cual no solo alcanzó su meta —establecida en 75.000 €— sino que la superó hasta alcanzar los 92.000 €. Esta idea atrajo a personalidades tan reconocidas como Bill Gates, el futbolista David Villa, Aston Kutcher o Bill Clinton.
Soccket Ball no es solo un juguete más que tiene la particularidad de poder alumbrar, nada más lejos de la realidad: Soccket Ball es el símbolo de una nueva generación de mentes brillantes que se preocupan por el devenir del planeta y las necesidades de aquellos que no cuentan con tantas facilidades en su día a día. En definitiva, una generación que aboga por el desarrollo sostenible social, económico y medioambiental.