Cuánta luz gasta una vivienda de 2 personas al mes

Consumo medio de luz mensual para dos personas, coste en euros por kWh y cómo ajustar tu tarifa para pagar menos energía.
Cuánta luz gasta una vivienda de 2 personas al mes
Controlar el "gasto" eléctrico se ha convertido en una prioridad para miles de hogares. Saber cuánto consumimos realmente y cómo se traduce esto en euros al mes es una forma de tomar el control de nuestras finanzas domésticas. Pero no siempre es fácil. La factura de la luz puede parecer un jeroglífico, y los datos de consumo, difíciles de interpretar si no se tiene un conocimiento básico.

En este artículo vamos a centrarnos en una situación concreta: una vivienda con dos personas. ¿Cuántos kilovatios hora (kWh) consumen al mes? ¿Cuál es el precio medio de ese consumo? ¿Qué potencia eléctrica es la más adecuada? Y, lo más importante, ¿cómo podemos reducir el "gasto" sin perder comodidad en el hogar?

Responderemos a estas preguntas con datos claros, explicaciones sencillas y consejos útiles que te permitirán tener una visión realista de tu consumo energético. Si vives con otra persona y estás intentando entender tu factura o identificar oportunidades de ahorro, este artículo es para ti.

Consumo medio de luz mensual para dos personas

El número de personas en una vivienda influye en el consumo de luz, pero no es el único factor. Dos personas pueden gastar mucho o poco dependiendo de sus rutinas, del tipo de vivienda, del equipamiento eléctrico que tengan o del tiempo que pasen en casa. Aun así, existen promedios que nos sirven como referencia.

¿Cuántos kWh es normal gastar al mes?

En una vivienda con dos personas, el consumo eléctrico mensual habitual suele oscilar entre 150 y 300 kWh, aunque esta cifra puede aumentar si hay calefacción o aire acondicionado eléctricos, o si uno o ambos residentes teletrabajan.

Estos son algunos ejemplos orientativos:

  • Pareja joven que trabaja fuera y pasa poco tiempo en casa: entre 150 y 200 kWh/mes.
  • Pareja teletrabajando y con más uso de electrodomésticos: entre 200 y 300 kWh/mes.
  • Vivienda con sistemas eléctricos de climatización: más de 300 kWh/mes.

Es importante entender que no hay un único valor correcto. Todo dependerá del tipo de uso que se le dé a la electricidad y de la eficiencia de los equipos instalados.

¿Cuánto cuesta 1 kWh en euros?

El precio del kWh cambia en función del mercado y del tipo de tarifa contratada. Existen dos grandes grupos:

  • Tarifa de precio fijo: se paga siempre el mismo precio por kWh, independientemente del horario.
  • Tarifa indexada: el precio varía cada hora según el mercado mayorista (PVPC u otras indexadas).

En ambos casos, el precio medio del kWh suele situarse entre 0,12 € y 0,20 €, aunque en horas punta puede ser más alto y en horas valle, más bajo.

Si tomamos un consumo mensual de 250 kWh como ejemplo y un precio medio de 0,16 €/kWh, el "gasto" mensual en energía sería de unos 40 euros. A esto habría que añadir:

  • Término de potencia (fijo mensual)
  • Impuesto eléctrico
  • Alquiler del contador
  • IVA (normalmente reducido al 10%)

Así, la factura final mensual podría situarse entre 55 y 75 euros, dependiendo del uso y del tipo de tarifa.

Precio medio de la luz para un hogar de 2 personas

Una cosa es cuánta luz consumes y otra distinta es cuánto pagas. A veces, sin aumentar el consumo, la factura puede subir por otros motivos. Vamos a ver en detalle qué influye en el precio final de la electricidad en una vivienda con dos personas.

Potencia eléctrica recomendada para dos personas

La potencia contratada es el máximo de electricidad que puedes usar simultáneamente. Se mide en kilovatios (kW) y se paga todos los meses, aunque no consumas nada.

Para una vivienda con dos personas, lo habitual es tener una potencia de entre 3,45 kW y 4,6 kW. La elección adecuada dependerá del equipamiento eléctrico del hogar:

  • Vivienda sin aire acondicionado ni calefacción eléctrica: 3,45 kW suele ser suficiente.
  • Vivienda con cocina de inducción, horno, microondas y lavadora en uso frecuente: 4,6 kW puede ser más apropiado.

Contratar más potencia de la necesaria implica pagar más todos los meses, así que conviene hacer un ajuste preciso. Una buena idea es revisar la potencia máxima demandada en las facturas y pedir a la comercializadora un ajuste si se detecta un exceso.

Reducir la potencia contratada en 1,15 kW puede suponer un ahorro de más de 40 euros al año, sin tocar ni un solo hábito de consumo.

Precio medio de la luz para un hogar de 2 personas

Qué influye en el consumo eléctrico de un hogar

Además del número de personas, hay varios factores clave que afectan al consumo mensual de electricidad:

  • Electrodomésticos: el frigorífico es uno de los que más consume porque está encendido todo el día. Lavadora, horno, lavavajillas o secadora también suman.
  • Eficiencia energética: un aparato A+++ puede consumir hasta un 50% menos que uno antiguo.
  • Climatización: aire acondicionado y calefacción eléctrica pueden duplicar el consumo mensual.
  • Iluminación: si aún usas bombillas halógenas o incandescentes, el "gasto" se dispara.
  • Teletrabajo: pasar más horas en casa implica usar más luz, calefacción, ordenadores, etc.
  • Cultura del ahorro: dejar luces encendidas, cargar dispositivos toda la noche o no desenchufar aparatos en stand-by puede incrementar significativamente el consumo.

Por eso, es importante hacer una revisión periódica de los hábitos y de los aparatos eléctricos que tenemos en casa. Muchas veces, sin darnos cuenta, convivimos con dispositivos que consumen mucho más de lo que deberían.

Cuándo una factura es más alta de lo habitual

Hay meses en los que la factura se dispara y no sabemos por qué. Aquí te dejamos algunas causas habituales de aumentos inesperados:

  • Cambio de tarifa: si ha vencido un contrato con precio fijo y se ha pasado a uno indexado sin saberlo.
  • Uso intensivo en horas punta: si se utiliza mucha electricidad en las horas más caras del día.
  • Aparatos defectuosos: un electrodoméstico en mal estado puede consumir más de lo normal.
  • Fugas eléctricas: instalaciones antiguas o mal aisladas pueden provocar pérdidas de energía.
  • Cambio estacional: en invierno y verano el uso de calefacción o aire acondicionado eleva el consumo.

Para evitar sustos, revisa tus facturas cada mes, compara el consumo con el del mes anterior y, si notas algo raro, investiga qué puede estar pasando.

Cómo reducir el consumo de luz en casa

Una vez que tienes claro cuánto consumes al mes y qué factores influyen en tu factura, el siguiente paso lógico es poner en marcha medidas que te ayuden a reducir el "gasto" sin renunciar a la comodidad. Muchas veces pensamos que ahorrar en luz supone hacer grandes sacrificios, pero la realidad es que con pequeños cambios y algo de atención, se pueden conseguir resultados notables desde el primer mes.

1. Reemplaza la iluminación por LED

Las bombillas LED consumen entre un 70% y un 90% menos que las tradicionales de incandescencia o halógenas. Además, tienen una vida útil mucho más larga, lo que se traduce en un doble ahorro: en consumo mensual y en reposición de bombillas.

Aunque pueda parecer un gasto al principio, cambiar toda la iluminación del hogar por LED es una de las inversiones más rentables en eficiencia energética. Empieza por las zonas donde pasas más tiempo, como salón, cocina o baño. Una vivienda media puede ahorrar entre 60 y 100 euros al año solo por este cambio.

Y si además instalas sensores de movimiento en pasillos o zonas de paso, evitarás que se queden luces encendidas innecesariamente.

2. Usa regletas para evitar el consumo fantasma

El “consumo fantasma” es ese "gasto" eléctrico que se produce aunque los aparatos estén apagados. Cargadores enchufados, televisores en stand-by, microondas con reloj encendido… pueden suponer hasta un 10% de tu factura mensual, sin que lo notes.

La solución es sencilla: usa regletas con interruptor para agrupar estos dispositivos y apágalas completamente cuando no los estés utilizando. En el salón, por ejemplo, puedes conectar la televisión, el equipo de música y la consola a una sola regleta. Apagándola por la noche, puedes ahorrar decenas de kWh al mes.

Otra opción son los enchufes inteligentes, que te permiten programar horarios de apagado o gestionar el consumo desde el móvil.

3. Ajusta los ciclos de lavado

La lavadora, el lavavajillas y la secadora son electrodomésticos que pueden disparar tu factura si no se usan correctamente. Para reducir su impacto, es importante:

  • Usarlos siempre a carga completa.
  • Elegir programas de baja temperatura (los programas ECO son ideales).
  • Evitar los ciclos intensivos o rápidos, que consumen más energía.

Si tienes contratada una tarifa con discriminación horaria, programa estos aparatos para funcionar en las horas valle, cuando el precio del kWh es más barato. Por ejemplo, poner la lavadora de madrugada o a primera hora de la mañana puede suponer un ahorro del 30% o más en cada lavado.

Y recuerda: tender la ropa al aire libre siempre será más económico (y ecológico) que usar la secadora.

4. Aísla bien tu casa

El aislamiento térmico de la vivienda es un factor clave en el consumo eléctrico, especialmente en viviendas que dependen de sistemas eléctricos de climatización (aire acondicionado o calefacción por radiadores). Si el calor se escapa en invierno o entra en exceso en verano, necesitarás más energía para mantener una temperatura confortable.

Mejorar el aislamiento no siempre implica grandes obras. Algunas soluciones sencillas son:

  • Colocar burletes en puertas y ventanas para evitar filtraciones.
  • Usar cortinas térmicas o estores reflectantes.
  • Cubrir las rendijas de persianas o ventilaciones no necesarias.
  • Cambiar ventanas antiguas por doble acristalamiento o ventanas con rotura de puente térmico.

Con estas medidas, puedes reducir el consumo en climatización hasta un 40%.

5. Controla la temperatura de climatización

Mantener una temperatura adecuada dentro de casa es esencial para el confort, pero muchas veces usamos más energía de la necesaria por no ajustar bien los grados del termostato.

  • En invierno, la temperatura ideal está entre 19 ºC y 21 ºC.
  • En verano, entre 24 ºC y 26 ºC.

Cada grado de diferencia puede aumentar el consumo eléctrico hasta un 7%, por lo que mantener el termostato dentro de estos márgenes es una de las formas más sencillas y efectivas de ahorrar.

Además, ventila la casa por la mañana temprano o al anochecer, y aprovecha la inercia térmica para mantener la temperatura sin necesidad de tener el sistema encendido todo el día.

6. Instala termostatos inteligentes

Los termostatos inteligentes te permiten programar la climatización de tu hogar y adaptarla a tus horarios reales. Por ejemplo, puedes configurar el sistema para que se apague automáticamente cuando sales al trabajo y se encienda poco antes de que regreses. También puedes ajustar diferentes temperaturas para distintas franjas horarias o zonas de la casa.

Además, muchos de estos dispositivos aprenden tus hábitos con el tiempo y optimizan el consumo por sí solos, reduciendo el "gasto" sin que tú tengas que preocuparte.

Aunque su instalación tiene un pequeño coste inicial, el ahorro a medio y largo plazo puede superar los 150 € anuales en hogares que usan mucho la calefacción o el aire acondicionado.

7. Mantén los electrodomésticos en buen estado

Un electrodoméstico mal mantenido consume más energía. El frigorífico, por ejemplo, si tiene escarcha acumulada, pierde eficiencia y necesita más electricidad para enfriar. Lo mismo ocurre con el aire acondicionado si el filtro está sucio o con la secadora si no se limpia el filtro de pelusas.

Recomendaciones básicas:

  • Descongela el frigorífico al menos cada tres meses.
  • Limpia el filtro del aire acondicionado cada temporada.
  • Verifica que las puertas de neveras y congeladores cierren bien.
  • No coloques electrodomésticos cerca de fuentes de calor.

Además, si alguno de tus aparatos es muy antiguo, plantéate sustituirlo por uno más eficiente. El cambio puede parecer costoso, pero la diferencia en consumo puede llegar al 50% menos con una etiqueta energética A o superior.

Como reducir el consumo de luz en casa

8. Compara tarifas y elige la más adecuada

Una de las formas más eficaces de reducir tu factura de luz es simplemente elegir mejor tu tarifa. Muchas personas pagan de más porque tienen una tarifa que no se ajusta a su consumo real o porque desconocen las opciones del mercado.

Existen tarifas con:

  • Precio fijo 24 horas (pago lo mismo todo el día)
  • Discriminación horaria (precio más bajo por la noche y primeras horas del día)
  • Precio indexado (el coste varía cada hora según el mercado)

La clave está en analizar cuándo consumes más. Si tu actividad eléctrica se concentra por la noche, una tarifa con discriminación horaria te beneficiará. Si prefieres estabilidad, mejor una fija.

En Acis Energía, por ejemplo, ofrecemos tarifas personalizadas con energía 100% renovable, adaptadas al perfil de cada cliente.

9. Usa apps de monitorización del consumo

Cada vez hay más herramientas que te ayudan a saber, en tiempo real, cuánta energía estás usando y en qué momentos se dispara el consumo. Algunas aplicaciones incluso te permiten ver el desglose por aparatos si cuentas con medidores inteligentes.

Ventajas de estas apps:

  • Detectan picos de consumo anómalos.
  • Te ayudan a entender tus hábitos de consumo.
  • Proponen recomendaciones de ahorro personalizadas.
  • Permiten programar alertas cuando se supera un límite diario o mensual.

Tener visibilidad sobre lo que pasa en tu instalación eléctrica te da poder para actuar y tomar decisiones más eficientes, sin necesidad de ser un experto.

10. Aplica hábitos de ahorro según la estación

Ahorrar en electricidad no es igual en invierno que en primavera o verano. Las estaciones del año influyen en los patrones de consumo, y adaptar tus hábitos según la época puede marcar una gran diferencia.

Por ejemplo:

  • En invierno, evita pérdidas de calor y mantén la calefacción entre 19 y 21 ºC.
  • En verano, cierra persianas durante el día para evitar que entre calor.
  • En primavera, aprovecha la luz natural y ventila más para evitar el uso de climatización.

Si quieres gastar menos en los meses templados, echa un vistazo a este artículo y reduce tu consumo electrico en primavera con consejos prácticos y efectivos.

Conclusión: Controlar tu consumo es el primer paso para pagar menos

Una vivienda con dos personas puede tener un consumo mensual de entre 150 y 300 kWh, aunque esta cifra depende de muchos factores como el uso de electrodomésticos, la eficiencia energética, los hábitos y la climatización. Conocer estos datos te permite interpretar mejor tus facturas, detectar excesos y planificar acciones de ahorro. Ajustar la potencia, elegir bien la tarifa y adoptar pequeños hábitos de eficiencia puede marcar una gran diferencia.

En Acis Energía te ayudamos a sacar el máximo partido a tu consumo eléctrico. Ofrecemos tarifas con energía 100% renovable, asesoramiento personalizado y soluciones tecnológicas como la instalación de paneles solares para que reduzcas tu factura sin esfuerzo. Nuestro objetivo es ayudarte a consumir menos, pagar lo justo y contribuir a un futuro más sostenible. ¿Te gustaría saber si estás pagando de más en tu factura de la luz? Contacta con nosotros y empieza a ahorrar desde hoy mismo.