¿La instalación eléctrica de tu casa es trifásica? Comienza a ahorrar

Que nuestra instalación eléctrica sea trifásica implica un gasto más elevado al tener que contratar una potencia más alta. Te contamos cómo solucionarlo y ahorrar en tus facturas de luz.
¿La instalación eléctrica de tu casa es trifásica? Comienza a ahorrar
¿Te has preguntado alguna vez qué tipo de instalación eléctrica tienes en tu vivienda? Es probable que ya lo sepas pero si no es el caso, te contaremos que puedes disponer de una trifásica o una monofásica.
La monofásica cuenta con una única fase y una sola corriente alterna. Esta modalidad es la que solemos encontrar en los hogares convencionales con voltajes de 230V. Sin embargo también podemos encontrar, aunque con menor frecuencia, viviendas con instalación trifásica.
La instalación trifásica dispone de tres fases con tres corrientes alternas y 380V, dividiendo la instalación en tres secciones a las que llega la potencia
Por norma general, cuando nos encontramos con este tipo de suministros, cada una de las distintas fases se encuentra ubicada en zonas diferentes de la casa a no ser que se cuente con un dispositivo trifásico, al cual llegará directamente la corriente. 
Usualmente este tipo de instalaciones suelen encontrarse en casas muy antiguas o en viviendas donde se necesita algún dispositivo con estas características. Sin embargo, está pensada idealmente para edificios comerciales e industrias.

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¿Cómo saber si mi instalación es monofásica o trifásica?

Para poder saber que tipo de instalación tenemos, debemos revisar el cuadro eléctrico de nuestra vivienda que es el que suele estar ubicado al lado de la puerta principal. Si los interruptores magnetotérmicos son dobles nuestra instalación será monofásica y sin son triples será trifásica.

Inconvenientes de una instalación trifásica

El problema llega cuando tener una instalación trifásica supone contratar más potencia para que no salte el ICP o interruptor de control de potencia por sobrecarga en alguna de las tres fases en las que se divide. 
Esto hace que muchos hogares tengan que contratar una potencia de hasta 10 kW para que al distribuirla en las tres fases de corriente alterna no se produzca un apagón, es decir, para que sea suficiente. Sin embargo, es probable que muchas de estas viviendas tengan suficiente con un rango de potencia mucho menor si su instalación cambiara a monofásica. 
De entrada, tendríamos que hacer frente a un encarecimiento de nuestra factura ya que a mayor potencia los costes aumentan. Pero esto no es todo, la trifásica en algunos hogares elimina la posibilidad de acceso al bono social ya que un requisito fundamental es contar con una potencia contratada menor de 10 kW. 
Por tanto, ¿qué podemos hacer si todavía contamos una instalación trifásica?

Soluciones de ahorro para instalaciones trifásicas

Existen dos alternativas: la primera es continuar con la instalación trifásica haciendo uso del contador digital que permitirá actuar sobre la potencia, y la segunda es cambiar el suministro a monofásico.

Instalación trifásica y nuevos contadores digitales

Entre las diversas novedades y ventajas que suponen los nuevos contadores digitales se encuentra la de que son capaces de limitar la potencia contratada sin necesidad de interrumpir el paso de corriente eléctrica aunque se produzca una sobrecarga en alguna de las fases.
En otras palabras, los contadores digitales cuentan con su propio ICP interno diseñado para limitar la potencia total, evitando que ‘salten los plomos’ en alguna de las tres partes que componen la instalación trifásica.
Esto supone que las viviendas con este tipo de instalación ya podrán reducir la potencia contratada sin miedo a que una sobrecarga en cualquiera de sus tres puntos corte el suministro. 
Esta opción es bastante recomendable puesto que la segunda alternativa —cambiar de trifásica a monofásica— implica un coste.

Cambiar de trifásica a monofásica

Esta alternativa antes de la llegada de los contadores inteligentes era la más viable pese a su elevado coste.
Convertir nuestra instalación de trifásica a monofásica requiere la emisión de un boletín oficial por parte de una persona autorizada que certifique la modificación. Esto es lo que hace que haya un alto precio. 
Sin embargo, al cambiar el tipo de instalación permite ajustar la potencia a la que realmente necesitamos evitando así sobrecargos por superar lo contratado o interrupciones del suministro. 
En definitiva, contratar la potencia que realmente necesitamos puede suponer grandes ahorros. Podrás ajustarla, subirla o bajarla según te convenga.
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