Cuánto consume el router wifi

Entonces, ¿cuántos watts consume un router y cuánto cuesta realmente en la factura de la luz? En este artículo vamos a poner números concretos al consumo de un router, comparar un router de fibra y un router 4G y calcular cuánto cuesta mantenerlo encendido permanentemente. Además, veremos cuánto puedes ahorrar si decides apagar el router 8 horas cada noche y si esos euros de ahorro compensan la incomodidad de dejar temporalmente sin conexión todos los dispositivos de casa.
Para que los cálculos sean fáciles de entender, tomaremos como referencia un router con un consumo de 10 W y un precio orientativo de la electricidad de 0,20 €/kWh. A partir de ahí podremos comprobar cuánto consume al día y al año, cuánto dinero representa y qué ocurre si reducimos sus horas de funcionamiento. Porque cuando hablamos de ahorrar energía, tan importante como conocer la potencia de un aparato es saber cuántas horas permanece encendido.
Cuántos watts consume un router
El router wifi suele tener una potencia de entre 5 y 15 W, aunque buena parte de los modelos que encontramos en los hogares se mueven alrededor de los 8-12 W. No todos consumen lo mismo: influyen el modelo, el número de antenas, las bandas wifi que utiliza y las distintas funciones que incorpora el equipo.
Por sí solos, 10 W pueden parecer una cantidad insignificante. El problema es que el router tiene algo que lo diferencia de muchos otros aparatos de casa: prácticamente nunca lo apagamos. Mientras que utilizamos el horno, la lavadora o el televisor durante unas horas concretas, el wifi continúa funcionando durante el día, por la noche e incluso cuando no hay nadie en casa.
Por eso, para saber cuánto consume realmente un router, tenemos que pasar de los watts a los kWh acumulados. Si tomamos como referencia un router de 10 W y lo dejamos encendido durante 24 horas, el cálculo es sencillo:
10 W × 24 horas = 240 Wh = 0,24 kWh al día.
Al mantenerlo conectado durante los 365 días del año, ese pequeño consumo diario se convierte en 87,6 kWh anuales. Si el router tuviera una potencia de 5 W, hablaríamos de 43,8 kWh al año; y si alcanzara los 15 W, el consumo subiría hasta los 131,4 kWh.
| Potencia del router | Consumo diario | Consumo anual |
|---|---|---|
| 5 W | 0,12 kWh | 43,8 kWh |
| 10 W | 0,24 kWh | 87,6 kWh |
| 15 W | 0,36 kWh | 131,4 kWh |
La referencia más sencilla, por tanto, es que un router de 10 W encendido las 24 horas consume unos 0,24 kWh diarios y 87,6 kWh al año. No es uno de los grandes consumidores de una vivienda, pero tampoco podemos considerar que su gasto sea inexistente.
Ahora bien, para conocer el consumo de tu router no basta con mirar la cifra máxima que aparece en su adaptador de corriente. Esa información indica lo que puede suministrar la fuente de alimentación, no necesariamente lo que el equipo está demandando en cada momento. Si quieres obtener un dato más preciso, puedes utilizar un medidor de consumo eléctrico y comprobar directamente qué ocurre con tu modelo.

Router de fibra vs router 4G
El consumo de un router de fibra y de un router 4G suele estar en niveles similares, aunque puede haber diferencias dependiendo del equipo. Como referencia, un router de fibra doméstico puede situarse alrededor de los 8-15 W, mientras que algunos modelos 4G se mueven aproximadamente entre 5 y 10 W.
En el caso de la fibra, muchos routers actuales concentran varias funciones en un mismo dispositivo: gestionan la conexión, crean las redes wifi, permiten conectar equipos mediante Ethernet y, dependiendo de la instalación, pueden integrar también la ONT. Cuantas más prestaciones incorpore el modelo, mayor puede ser su demanda energética.
Un router 4G utiliza la red móvil para proporcionar internet y puede presentar un consumo algo menor en sus versiones más sencillas. Sin embargo, esto no significa que el 4G sea siempre la opción que menos electricidad necesita. Un router 4G avanzado puede consumir más que un modelo de fibra especialmente eficiente.
Para verlo con números, un router de fibra de 10 W encendido permanentemente consumiría unos 87,6 kWh al año. Si comparamos esa cifra con un router 4G de 7 W, este último se quedaría en aproximadamente 61,3 kWh anuales. La diferencia existe, pero lo importante es comparar el consumo de los modelos concretos, no únicamente el tipo de conexión. Al final, son esos pocos watts de diferencia, multiplicados por las miles de horas que el router permanece encendido cada año, los que determinan su consumo real.
Cuánto cuesta tener el router encendido todo el año
Una vez sabemos cuántos watts consume un router, podemos traducir ese consumo a euros para comprobar su impacto real en la factura. Aunque mantener el wifi funcionando continuamente no supone uno de los mayores gastos eléctricos de una vivienda, las 24 horas de funcionamiento diario hacen que incluso una potencia pequeña termine acumulando varios euros a lo largo del año.
Para hacer el cálculo vamos a utilizar como referencia un precio de la electricidad de 0,20 €/kWh. Se trata de un valor orientativo, ya que el coste real dependerá de la tarifa de luz contratada y del precio que pague cada usuario por la energía.
Si tenemos un router de 10 W, primero debemos convertir su potencia a kilowatts: 10 W equivalen a 0,01 kW. Al estar funcionando las 24 horas, consume 0,24 kWh al día y, como hemos visto, alcanza los 87,6 kWh al año.
A partir de ahí, calcular cuánto cuesta mantenerlo encendido es sencillo:
87,6 kWh × 0,20 €/kWh = 17,52 € al año.
Por tanto, un router de 10 W encendido las 24 horas cuesta aproximadamente 17,52 euros al año con el precio de la electricidad utilizado en este ejemplo. Esto equivale a unos 1,46 euros al mes.
La cantidad cambia si tenemos un equipo que consume más o menos. Un router de 5 W costaría unos 8,76 euros al año, mientras que uno de 15 W llegaría a aproximadamente 26,28 euros. Puede parecer poca diferencia, pero estamos hablando de hasta tres veces más consumo entre ambos extremos.
| Consumo del router | Coste diario | Coste mensual aprox. | Coste anual encendido 24 h |
|---|---|---|---|
| 5 W | 0,024 € | 0,73 € | 8,76 € |
| 10 W | 0,048 € | 1,46 € | 17,52 € |
| 15 W | 0,072 € | 2,19 € | 26,28 € |
Cálculos realizados con un precio orientativo de 0,20 €/kWh.
El coste diario es prácticamente imperceptible. En el caso del router de 10 W hablamos de menos de cinco céntimos al día. Precisamente por eso es un consumo al que normalmente no prestamos atención. Sin embargo, esos céntimos se repiten todos los días y terminan convirtiéndose en más de 17 euros al cabo de un año.
También debemos recordar que el precio del kWh influye directamente en el resultado. Si pagamos 0,15 €/kWh, los 87,6 kWh anuales del mismo router costarían 13,14 euros. Con un precio de 0,25 €/kWh, subirían hasta 21,90 euros. Por eso, para conocer el gasto exacto es necesario utilizar tanto el consumo real del router como el precio de la energía de nuestra tarifa.
En cualquier caso, las cifras permiten poner el gasto en perspectiva. El router no es uno de los aparatos que más encarece la factura de la luz, pero mantenerlo funcionando permanentemente sí tiene un coste. La siguiente cuestión es saber cuánto de ese dinero podemos evitar si lo apagamos durante las horas en las que no necesitamos conexión.
Cuánto se ahorra apagando el router por la noche
Si durante la noche no utilizamos internet, apagar el router puede parecer una forma sencilla de reducir el consumo. Pero antes de convertirlo en una rutina diaria conviene saber cuánto se ahorra realmente apagando el router, porque la reducción energética y el ahorro económico no son exactamente lo mismo. Vamos a suponer que apagamos el equipo durante 8 horas cada noche. Esto significa que pasa de funcionar 24 horas al día a hacerlo durante 16. En términos de tiempo, estamos reduciendo sus horas de funcionamiento aproximadamente un 33 %.
Con nuestro router de referencia de 10 W, esas ocho horas apagado evitan diariamente este consumo:
10 W × 8 horas = 80 Wh = 0,08 kWh al día.
Si repetimos el hábito durante los 365 días del año, dejamos de consumir 29,2 kWh. Utilizando de nuevo un precio de 0,20 €/kWh, el ahorro sería:
29,2 kWh × 0,20 €/kWh = 5,84 € al año.
Así, apagar un router de 10 W durante 8 horas cada noche permite ahorrar aproximadamente 5,84 euros al año. Su coste anual pasaría de 17,52 euros manteniéndolo conectado las 24 horas a unos 11,68 euros si solo funciona durante 16 horas al día.
La cantidad varía según la potencia del dispositivo:
| Consumo del router | Coste anual 24 h | Coste anual apagándolo 8 h | Ahorro anual |
|---|---|---|---|
| 5 W | 8,76 € | 5,84 € | 2,92 € |
| 10 W | 17,52 € | 11,68 € | 5,84 € |
| 15 W | 26,28 € | 17,52 € | 8,76 € |
Cálculos realizados con un precio de 0,20 €/kWh y suponiendo que el router permanece apagado exactamente 8 horas todos los días.
Los números dejan bastante clara la dimensión del ahorro. Dependiendo del router, apagarlo cada noche puede ahorrar aproximadamente entre 3 y 9 euros al año tomando como referencia equipos de entre 5 y 15 W. Energéticamente estamos reduciendo un tercio de su tiempo de funcionamiento, pero económicamente partimos de un gasto tan pequeño que el ahorro final también lo es.
Esto no significa que apagarlo sea inútil. Si no necesitas internet durante la noche, reducir cualquier consumo innecesario siempre ayuda a utilizar la energía de forma más eficiente. Sin embargo, conviene saber exactamente qué estamos consiguiendo: apagar el router no va a provocar por sí solo una gran reducción de la factura eléctrica.
Además, no todas las viviendas pueden prescindir del wifi durante ocho horas. Cámaras de seguridad, alarmas, altavoces inteligentes, termostatos, bombillas conectadas y otros dispositivos pueden necesitar acceso a la red incluso mientras dormimos. En esos casos, los pocos euros de ahorro deben ponerse en la balanza frente a la utilidad de mantener la conexión activa.
También podemos adaptar fácilmente el cálculo a nuestro propio router. Basta con multiplicar su potencia en kW por las horas que estará apagado, por 365 días y por el precio de nuestra electricidad. De esta manera podremos saber cuánto ahorraríamos realmente en nuestro caso, en lugar de decidir basándonos únicamente en una cifra general.
La comparación, por tanto, es sencilla: con un router de 10 W y un precio de 0,20 €/kWh, tenerlo encendido todo el año cuesta unos 17,52 euros y apagarlo 8 horas cada noche reduce el gasto hasta unos 11,68 euros. La diferencia son 5,84 euros anuales. A partir de esa cifra podemos valorar si el ahorro compensa o no cambiar nuestros hábitos.

Merece la pena apagar el router para ahorrar
Después de poner números sobre la mesa, la respuesta depende más de nuestros hábitos que del propio consumo del aparato. Apagar el router por la noche permite ahorrar electricidad, pero el ahorro económico es bastante reducido. Como hemos calculado, para un router de 10 W y un precio de 0,20 €/kWh, desconectarlo durante 8 horas cada noche supone ahorrar alrededor de 5,84 euros al año.
Por tanto, si el único objetivo es reducir notablemente la factura, apagar el router no debería ser nuestra principal medida de ahorro. Hay otros aparatos y hábitos domésticos con un impacto mucho mayor. Ahora bien, si durante la noche no necesitamos conexión y apagarlo no nos supone ninguna molestia, esos casi 30 kWh anuales que dejamos de consumir son perfectamente evitables.
La decisión cambia cuando tenemos una casa con dispositivos conectados. Cámaras de vigilancia, sistemas de alarma, termostatos inteligentes, bombillas wifi, asistentes de voz o determinados electrodomésticos pueden depender del router para funcionar correctamente. Al apagarlo, estos equipos perderán temporalmente la conexión y algunos pueden tardar unos minutos en volver a conectarse cuando encendamos de nuevo el wifi.
También está la cuestión de la comodidad. Apagar y encender el router todos los días para ahorrar unos pocos euros al año puede resultar poco práctico para muchas personas. Si además necesitamos internet nada más levantarnos o tenemos dispositivos que trabajan durante la noche, mantenerlo conectado tendrá más sentido.
¿Y si nos vamos varios días de casa? En ese caso, desconectarlo puede resultar más interesante siempre que no tengamos ningún equipo que necesite acceso remoto a internet. Si vamos a pasar una semana o varias fuera y no necesitamos el wifi, mantener el router funcionando no aporta demasiado.
En definitiva, sí merece la pena apagar el router cuando no vamos a utilizarlo durante periodos largos o cuando hacerlo no afecta a ningún otro dispositivo. Para las ocho horas de sueño diarias, en cambio, hablamos más de un pequeño gesto de eficiencia que de una medida capaz de transformar nuestra factura.
Si queremos ahorrar de verdad, lo más efectivo es combinar estos pequeños hábitos con decisiones de mayor impacto: controlar la climatización, utilizar los electrodomésticos de forma eficiente, revisar la potencia y la tarifa contratadas o apostar por soluciones como el autoconsumo solar. Ahorrar unos euros con el router está bien; saber dónde se concentra realmente nuestro consumo es todavía mejor.
Otros aparatos que consumen en espera como el router
El router no es el único aparato de casa que puede estar consumiendo electricidad durante muchas horas sin que seamos demasiado conscientes de ello. Televisores, videoconsolas, decodificadores, ordenadores, monitores, impresoras o equipos de sonido pueden seguir demandando una pequeña cantidad de energía aunque no los estemos utilizando activamente.
Aquí entra en juego el conocido consumo fantasma: la electricidad que determinados dispositivos continúan utilizando cuando permanecen enchufados o en modo de espera. En el caso del router hay un matiz, porque normalmente no está en stand-by, sino funcionando para mantener nuestra red disponible. Aun así, ambos casos tienen algo en común: son consumos pequeños que se mantienen durante muchas horas.
Un televisor en espera, una consola preparada para recibir actualizaciones o un decodificador que permanece conectado toda la noche pueden parecer insignificantes si los analizamos por separado. El problema aparece cuando sumamos todos los dispositivos que tenemos repartidos por la vivienda. Unos pocos watts aquí y otros pocos allí pueden acabar acumulando un consumo que sí merece nuestra atención.
Por eso, en lugar de centrarnos exclusivamente en apagar el router para ahorrar, resulta más útil hacer una revisión general. Podemos preguntarnos qué equipos necesitan permanecer conectados las 24 horas y cuáles están consumiendo simplemente porque nunca los desenchufamos.
Por ejemplo, puede que necesitemos mantener el router encendido para que funcione una cámara de seguridad, pero no necesariamente una videoconsola o un equipo de sonido. Del mismo modo, determinados televisores, monitores o periféricos pueden desconectarse completamente cuando sabemos que no vamos a utilizarlos durante varias horas.
Las regletas con interruptor pueden resultar prácticas cuando tenemos varios dispositivos agrupados en una misma zona. Permiten cortar la alimentación de varios equipos a la vez y evitan tener que desenchufarlos individualmente. Eso sí, antes de hacerlo conviene asegurarse de que ninguno necesita permanecer conectado para realizar actualizaciones, grabaciones programadas o cualquier otra función.
La clave está en no obsesionarse con un único aparato. El router puede costar unos pocos euros al año durante las horas nocturnas, pero la suma de varios consumos continuos o en espera puede ser bastante más interesante. Revisar el conjunto de la vivienda nos ayuda a localizar dónde estamos gastando electricidad sin obtener realmente ningún beneficio a cambio.
Al final, reducir el consumo eléctrico no consiste en vivir pendientes de cada enchufe, sino en identificar qué gastos podemos eliminar sin renunciar a la comodidad que necesitamos. Y si tenemos que elegir dónde empezar, siempre será más útil actuar primero sobre los aparatos y hábitos que tengan un mayor peso en nuestra factura.
Pequeños consumos, decisiones inteligentes para ahorrar energía
Un router doméstico puede consumir aproximadamente entre 5 y 15 W, aunque la cifra exacta depende del equipo. Tomando como referencia un router de 10 W y una electricidad a 0,20 €/kWh, mantenerlo encendido las 24 horas cuesta alrededor de 17,52 euros al año. Si lo apagamos ocho horas cada noche, el coste bajaría hasta 11,68 euros: un ahorro aproximado de 5,84 euros anuales. Por tanto, apagarlo reduce el consumo, pero el ahorro económico por sí solo es relativamente pequeño y debe valorarse frente a la necesidad de mantener conectados otros dispositivos.
En Acis Energía creemos que ahorrar no consiste únicamente en apagar aparatos, sino en entender cómo y cuándo consumimos electricidad. Apostar por energía renovable, elegir una tarifa adaptada a nuestros hábitos y valorar soluciones como el autoconsumo con paneles solares son medidas que pueden ayudarnos a avanzar hacia un consumo energético más eficiente y sostenible. Ahora que sabes cuánto cuesta mantener tu router funcionando, ¿qué otros pequeños consumos de tu hogar revisarías para empezar a ahorrar?




