Inspección periódica del gas, plazos, precio y falsos revisores

La inspección periódica del gas es una comprobación obligatoria que permite verificar que las instalaciones de gas natural funcionan de forma segura. Aunque se realiza cada varios años, es importante conocer cuándo corresponde pasarla, quién debe realizarla y qué aspectos se revisan para evitar problemas con el suministro.
Además, las revisiones del gas pueden generar dudas sobre su precio o sobre la identidad de los técnicos que acuden al domicilio. En ocasiones, los falsos revisores aprovechan el desconocimiento de los consumidores para cobrar servicios innecesarios o intentar acceder a las viviendas. En ACIS Energía te explicamos cómo funciona esta inspección, cuánto puede costar y qué debes comprobar para realizarla con tranquilidad.
Qué es la inspección periódica del gas natural
La inspección periódica del gas natural es un control técnico obligatorio que verifica las condiciones de seguridad de las instalaciones receptoras conectadas a una red de distribución de gas canalizado. Su objetivo es detectar posibles fugas, problemas de ventilación, defectos en las conexiones y otras anomalías que puedan comprometer la seguridad de las personas y de los inmuebles.
En España, esta inspección está regulada por el Real Decreto 919/2006, que establece los requisitos técnicos y las condiciones de seguridad de las instalaciones de combustibles gaseosos. La responsabilidad de organizar el procedimiento corresponde a la empresa distribuidora de gas, aunque el consumidor puede elegir que la inspección la realice una empresa instaladora habilitada.
Es importante diferenciar las funciones de ambas compañías:
- Distribuidora de gas: gestiona la red de distribución de una zona, organiza las inspecciones periódicas y registra sus resultados.
- Comercializadora de gas: gestiona el contrato de suministro, establece las condiciones comerciales y emite las facturas.
Por tanto, aunque tengas contratado el gas con ACIS Energía, la comunicación sobre la inspección obligatoria corresponde a la distribuidora responsable de tu instalación.
La inspección tampoco debe confundirse con el mantenimiento de la caldera. Son procedimientos distintos, con requisitos y periodicidades propios. Una revisión de mantenimiento no sustituye la inspección periódica de la instalación receptora de gas. Del mismo modo, el certificado de instalación de gas es un documento relacionado con la legalización y las características técnicas de una instalación, pero no debe confundirse con la inspección periódica obligatoria.
Qué revisan en la inspección del gas
Durante la inspección del gas natural, el técnico comprueba diferentes elementos de la instalación para verificar que cumplen las condiciones de seguridad exigidas por la normativa.
Las comprobaciones concretas dependen del tipo de instalación, de su potencia y de los aparatos conectados, pero generalmente incluyen los siguientes aspectos:
- Estanqueidad de la instalación: se comprueba que las tuberías, conexiones y elementos de la instalación no presentan fugas de gas.
- Estado de las tuberías y conexiones: se revisa que los componentes accesibles estén correctamente instalados y no presenten deterioros que puedan comprometer la seguridad.
- Ventilación de los locales: se verifica que los espacios donde existen aparatos de gas disponen de las condiciones de ventilación exigidas.
- Evacuación de los productos de combustión: se comprueba que los sistemas de evacuación cumplen las condiciones técnicas aplicables.
- Funcionamiento seguro de los aparatos: cuando corresponde, se realizan las comprobaciones de seguridad relacionadas con los aparatos conectados a la instalación.
- Dispositivos de seguridad: se revisan los elementos de protección y control que resulten exigibles según las características de la instalación.
En instalaciones domésticas de hasta 70 kW, el ámbito de inspección comprende, con carácter general, desde la llave de usuario hasta los aparatos de gas, incluidos estos. En instalaciones centralizadas de calefacción o de mayor potencia, el alcance puede ser diferente.
En instalaciones que cuentan con tramos exteriores o subterráneos, también es importante considerar las condiciones de seguridad de las conducciones. Aunque una canalización enterrada de gas tiene requisitos técnicos diferentes a los de una canalización eléctrica, ambas deben contar con medidas de protección adecuadas para evitar daños, interferencias con otras instalaciones y posibles riesgos durante las obras.
¿Qué ocurre cuando termina la inspección?
Una vez realizadas las comprobaciones, el técnico emite el resultado correspondiente:
- Inspección favorable: la instalación cumple las condiciones de seguridad verificadas y se emite el certificado de inspección periódica.
- Inspección desfavorable: se han detectado anomalías que deben corregirse y se entrega un informe donde se identifican los problemas encontrados.
Las anomalías pueden clasificarse como principales o secundarias, según su gravedad.
Cuando se detecta una anomalía principal que no puede corregirse inmediatamente, puede ser necesario interrumpir el suministro o precintar el aparato o la parte de la instalación afectada. En cambio, las anomalías secundarias deben corregirse dentro del plazo establecido por la normativa y reflejado en la documentación de la inspección. Si se detecta algún problema, es importante conservar el informe, contactar con una empresa instaladora habilitada y gestionar la corrección correspondiente.

Cada cuánto se pasa la revisión del gas natural obligatoria
La inspección periódica del gas natural es obligatoria cada cinco años, dentro del año natural en el que vence el plazo. Esta periodicidad está establecida en el Real Decreto 919/2006, de 28 de julio, concretamente en la ITC-ICG 07. El plazo se cuenta desde la puesta en servicio de la instalación o desde la última inspección periódica realizada.
Esta obligación se aplica a las instalaciones receptoras conectadas a redes de distribución de gas canalizado, tanto en viviendas como en otros inmuebles donde corresponda realizar este control. No obstante, el consumidor no tiene que calcular por su cuenta cuándo debe acudir un técnico. La empresa distribuidora debe comunicar la necesidad de realizar la inspección con una antelación mínima de tres meses. Esta comunicación debe ser individualizada e incluir información relevante sobre el procedimiento.
Entre otros datos, el aviso debe indicar:
- La fecha de la última inspección realizada.
- La identificación del punto de suministro.
- La posibilidad de elegir entre la distribuidora y una empresa instaladora habilitada.
- La información sobre los costes aplicables.
- Los canales de contacto para resolver dudas.
Una vez recibido el aviso, el consumidor dispone de un plazo de al menos 45 días para contratar la inspección con una empresa instaladora habilitada.
Si durante ese periodo no se comunica a la distribuidora que la inspección se ha realizado mediante una empresa elegida por el consumidor, será la propia distribuidora quien organice la visita. En ese caso, debe comunicar la fecha y la franja horaria prevista con una antelación mínima de cinco días, mediante los procedimientos establecidos.
¿Cómo saber cuándo me toca la inspección del gas?
La forma más sencilla es comprobar la fecha de la última inspección y revisar las comunicaciones recibidas de la distribuidora. Si no conservas el certificado anterior o tienes dudas sobre el vencimiento, puedes contactar directamente con la empresa distribuidora para consultar cuándo corresponde realizar la siguiente inspección.
No debe confundirse la fecha de vencimiento de la inspección con las visitas comerciales, revisiones de mantenimiento o comprobaciones voluntarias que puedan ofrecer otras empresas. La inspección obligatoria del gas cada cinco años responde a un procedimiento regulado y debe quedar registrada por la distribuidora.
Precio de la inspección periódica del gas y quién la paga
El precio de la inspección periódica del gas depende de quién realice el servicio y de la comunidad autónoma donde se encuentre la instalación. La normativa diferencia los gastos de gestión del procedimiento y el coste de la inspección propiamente dicha.
Cuando la realiza la distribuidora, el precio de la inspección está sujeto a las tarifas máximas establecidas por la comunidad autónoma correspondiente. En cambio, las empresas instaladoras habilitadas pueden establecer libremente el precio de su servicio. Por eso, no existe un precio único de inspección del gas aplicable a todas las viviendas de España.
La siguiente tabla permite identificar qué conceptos pueden cobrarse.
| Concepto | Qué se paga | Cómo se determina |
|---|---|---|
| Gastos de gestión | Gestión administrativa de la inspección por parte de la distribuidora | Importe regulado por la normativa estatal |
| Inspección realizada por la distribuidora | Comprobaciones técnicas de la instalación | Precio máximo regulado por la comunidad autónoma |
| Inspección realizada por una empresa habilitada | Servicio de inspección contratado por el consumidor | Precio libre, acordado con la empresa |
| Corrección de anomalías | Reparaciones necesarias si se detectan defectos | Presupuesto de la empresa encargada de corregirlos |
| Instalación receptora común | Inspección de las instalaciones comunes, cuando corresponda | Coste según la normativa y las características de la instalación |
Fuentes: Real Decreto 919/2006, Real Decreto 984/2015 y guía de consumidores de gas natural de la CNMC. Referencias normativas consultadas en octubre de 2026. Los importes concretos deben comprobarse en la comunidad autónoma correspondiente.
Las reparaciones que puedan derivarse de una inspección desfavorable son diferentes del coste de la inspección y deben tratarse como actuaciones independientes.
¿Cómo se paga la inspección periódica del gas?
El importe de la inspección se cobra a través de la factura del suministro de gas, incluso cuando el consumidor ha elegido una empresa instaladora habilitada para realizarla. La distribuidora gestiona la información de la inspección y comunica el importe correspondiente a la comercializadora para su inclusión en la facturación. Por tanto, no debes pagar dinero en efectivo al técnico que acude a realizar la inspección periódica.
Para comprobar que el cargo es correcto, conviene revisar la factura de gas, donde deben aparecer identificados los importes relacionados con la inspección. Si el importe no coincide con el comunicado previamente o existen cargos que no reconoces, es recomendable solicitar una aclaración antes de asumir que corresponde a la inspección obligatoria.
¿Quién está obligado a pagar la inspección?
La normativa atribuye al titular de la instalación o, en su defecto, al usuario las obligaciones relacionadas con su conservación y mantenimiento. En la práctica, el importe de la inspección se repercute a través de la factura del suministro. Cuando se trata de una vivienda alquilada, la distribución final de los gastos entre propietario e inquilino puede depender del contrato de arrendamiento y de la normativa aplicable.

Estafa en la revisión del gas, cómo detectar falsos revisores
Las estafas en las revisiones del gas suelen producirse cuando una persona se presenta en una vivienda asegurando que debe realizar una inspección urgente, que existe una avería grave o que el suministro será cortado si no se permite su entrada.
En algunos casos, los supuestos técnicos utilizan uniformes, documentación o identificaciones que aparentan pertenecer a una compañía distribuidora. Sin embargo, una inspección obligatoria sigue un procedimiento establecido y el consumidor puede comprobar la identidad de la empresa antes de permitir el acceso a su vivienda.
Cómo detectar falsos revisores de gas y comprobar si una visita es legítima
- Comprueba si has recibido un aviso previo. La distribuidora debe comunicar la obligación de realizar la inspección con al menos tres meses de antelación. Si alguien aparece sin una comunicación previa y afirma que debe entrar inmediatamente, desconfía.
- Solicita la identificación del técnico. La persona encargada de la inspección debe poder acreditar su vinculación con la distribuidora o con una empresa instaladora habilitada. Comprueba el nombre de la empresa y sus datos identificativos.
- Verifica la visita con la distribuidora. Antes de abrir la puerta, puedes llamar al teléfono oficial de tu distribuidora y preguntar si existe una inspección programada para tu suministro. Utiliza un número obtenido de su web oficial o de documentación contractual, no únicamente el que te facilite la persona que ha acudido.
- Desconfía de los cobros inmediatos. La inspección periódica se paga mediante la factura del suministro de gas. Si alguien exige dinero en efectivo, una transferencia inmediata o un pago con tarjeta durante la visita por la inspección obligatoria, es una señal de alerta.
- No aceptes reparaciones bajo presión. Si un técnico afirma que existe un defecto, debe documentar las anomalías encontradas conforme al procedimiento correspondiente. Las reparaciones deben realizarlas profesionales habilitados, sin perjuicio de las medidas inmediatas de seguridad que puedan ser necesarias.
- No facilites información personal innecesaria. Una inspección técnica no justifica solicitar contraseñas bancarias, códigos de verificación ni autorizaciones para contratar servicios que no has solicitado.
- No permitas el acceso si no puedes verificar la identidad. Si existen dudas sobre la legitimidad de la visita, solicita una comprobación a la distribuidora antes de permitir que comience la inspección.
¿Qué hacer si sospechas de una estafa en la revisión del gas?
Si una persona se presenta sin previo aviso, presiona para entrar o exige un pago inmediato, no tienes que aceptar sus condiciones. Lo recomendable es no entregar dinero, no firmar documentos y comprobar la identidad del supuesto técnico.
Si sospechas que se ha producido un intento de fraude, puedes seguir estos pasos:
- Contactar con la distribuidora: permite verificar si la empresa había programado realmente una visita.
- Conservar las pruebas: guarda comunicaciones, documentos, recibos, números de teléfono y cualquier información que permita identificar a la persona o empresa.
- Presentar una reclamación de consumo: puedes acudir a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) o al organismo de consumo competente de tu comunidad autónoma.
- Denunciar los hechos ante la Policía Nacional o la Guardia Civil: especialmente si se ha producido una suplantación de identidad, un cobro fraudulento, amenazas o cualquier otra conducta que pueda constituir un delito.
Si has realizado un pago mediante tarjeta o transferencia, también conviene contactar cuanto antes con tu entidad bancaria para comunicar lo sucedido. La mejor forma de evitar estas situaciones es recordar que la inspección periódica del gas es obligatoria, pero no debe realizarse mediante visitas improvisadas ni cobros en el domicilio.
Preguntas frecuentes sobre la inspección periódica del gas
La inspección obligatoria puede generar dudas relacionadas con las consecuencias de no realizarla, la responsabilidad de los gastos o la posibilidad de elegir al profesional que la lleva a cabo.
Estas son algunas de las preguntas más habituales.
¿Qué pasa si no paso la revisión del gas?
No realizar la inspección periódica obligatoria del gas puede tener consecuencias para el suministro, ya que se trata de un control necesario para garantizar las condiciones de seguridad de la instalación. Cuando el consumidor no contrata una empresa instaladora habilitada, la distribuidora organiza la inspección conforme al procedimiento establecido.
Si no puede realizarse la visita porque el usuario está ausente, la distribuidora debe comunicar una segunda fecha. La falta de inspección puede dar lugar a actuaciones adicionales y, cuando se cumplen las condiciones legales correspondientes, a la interrupción del suministro de gas. Por otra parte, si la inspección se realiza y se detectan anomalías, las consecuencias dependen de su gravedad.
Una anomalía principal que no pueda corregirse en el momento puede exigir el corte del suministro o el precintado del elemento afectado. Las anomalías secundarias deben subsanarse dentro del plazo correspondiente. En cualquier caso, es importante atender las comunicaciones de la distribuidora y gestionar las incidencias mediante profesionales habilitados.
¿Quién paga la revisión si vivo de alquiler?
En una vivienda alquilada, el coste de la inspección periódica del gas se incluye normalmente en la factura del suministro, que puede estar a nombre del propietario o del inquilino. Sin embargo, quién debe asumir finalmente ese gasto depende de las condiciones del arrendamiento y de la normativa aplicable.
Como criterio general, el propietario tiene obligaciones relacionadas con la conservación de la vivienda y sus instalaciones, mientras que el inquilino debe utilizar los equipos de forma adecuada y cumplir las condiciones establecidas en el contrato. Por eso, conviene comprobar quién es el titular del suministro y qué establece el contrato de alquiler sobre los gastos asociados a la instalación. En caso de que se detecten defectos o sean necesarias reparaciones, también deberá analizarse a quién corresponde asumirlas según su naturaleza y las obligaciones de cada parte.
¿Puedo elegir la empresa que me hace la inspección?
Sí. El consumidor puede elegir que la inspección periódica del gas la realice la distribuidora o una empresa instaladora de gas habilitada que disponga de la categoría necesaria para su instalación. Esta posibilidad está reconocida en la normativa y debe indicarse en la comunicación previa que envía la distribuidora. Si decides contratar una empresa instaladora independiente, debes hacerlo dentro del plazo establecido y asegurarte de que comunica correctamente el resultado de la inspección a la distribuidora.
Si no se realiza la inspección mediante una empresa elegida por el consumidor dentro del periodo previsto, la distribuidora se encargará de organizarla. La elección de una empresa habilitada permite comparar presupuestos y organizar la visita según la disponibilidad de ambas partes, siempre respetando las condiciones reglamentarias.
Mantener tu instalación de gas en buen estado es una cuestión de seguridad
La inspección periódica del gas natural es una obligación que permite comprobar el estado de la instalación y detectar posibles riesgos. Conocer su periodicidad de cinco años, el procedimiento de aviso, los costes aplicables y las medidas para identificar a los falsos revisores ayuda a afrontar este trámite con mayor tranquilidad y evitar gastos o situaciones innecesarias.
En ACIS Energía creemos que disponer de información clara es fundamental para gestionar correctamente los suministros energéticos. Entender las obligaciones de una instalación, conocer los conceptos que aparecen en la factura y contar con información transparente permite tomar decisiones con mayor seguridad y mantener un mejor control de los gastos. ¿Sabes cuándo se realizó la última inspección del gas de tu vivienda o negocio?
Fuentes
- Real Decreto 919/2006, de 28 de julio, por el que se aprueba el Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos y sus ITC-ICG, especialmente la ITC-ICG 07, BOE.
- Real Decreto 984/2015, de 30 de octubre, disposición adicional primera sobre inspección periódica de instalaciones receptoras de combustibles gaseosos por canalización, BOE.
- Real Decreto 542/2020, de 26 de mayo, por el que se modifican disposiciones en materia de calidad y seguridad industrial, BOE.
- Consumidores de gas. Guía informativa, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
- Inspección y mantenimiento de las instalaciones de gas natural y calderas, Consumo Responde, Junta de Andalucía.
- Fraudes en inspecciones y revisiones de gas, Comunidad de Madrid.




